jueves, enero 10, 2013

Buen inicio,


¿no crees?

Cualquier día es el día. Uno de enero, tu cumpleaños, el día que decides que hasta aquí, que haces operación bikini, que esta relación no es sana, o solo que quieres ser feliz. Un día decides que has cambiado, o que quieres que lo demás cambie.

He cogido la maleta roja, la de lunares, me pone de buen humor. Odiaba los lunares cuando era pequeña, igual es por eso que aunque siguen sin gustarme ahora les tengo más aprecio, son algo así como la infancia perdida, la alegría generalizada, la sonrisa del tipo que te ve sacarla del maletero y dice: mira qué chica más maja. Soy esa chica maja con sombrero negro y botas de piel que mete un par de libros, los cascos, cargadores, unos vaqueros y un suéter, uno que no sea de lana porque me da alergia. También meto bragas, no os penséis que soy una cochina... Un termo de café que llenaré de té porque ya no puedo beber café, vicios que me quitan, ya tan joven. Unos calcetines gorditos, o unas zapatillas de andar por casa, aunque no sé porqué, siempre ando descalza. Un cojín, sí, mi propio cojín, siempre he sido algo extraña. Estoy dudando con mi manta de peluche, es mi manta y para eso también soy una persona especial, pero ocupa demasiado. También necesitaré un vestido, aunque nunca salga de casa, los vestidos me ponen de buen humor. El tabaco que me relaja, varios mecheros porque los pierdo, un pintalabios rojo y antiojeras (mis ojeras son de infarto), crema para las manos y el pintauñas morado.

Sí, esta todo.

Pero no sé a donde voy. Y me siento en la cama y miro a ningún lugar y a todos, la lámpara, la mierda acumulada en los rincones, los papeles, los peluches y las pelusas que se esconden bajo la mesita. ¿A dónde quiero ir? Y me contesto que a cualquier parte, porque en el fondo, mientras no esté aquí cualquier parte me basta. Un sitio con mucha nieve y una chimenea quizá, y hacer patatas asadas en papel de plata... Pero son demasiados recuerdos. Un río. Puede ser. Me gusta el sonido del agua correr entre las piedras. No tengo nada en contra de los lagos por otra parte, aunque en esta época del año creo que no hay patos, y un lago sin patos no es lo mismo. Si hubiese motos de agua... aunque con este frío... Y todo vuelven a ser demasiados recuerdos. Los bosques tienen bichos, aunque quizá con el frío hayan muerto, pero es posible que acudan al calor de mi casa, y les tengo fobia. La playa está demasiado lejos, y las que no lo están quizá me hacen sentir demasiado cerca a mí. Una ciudad llena de gente y de sitios de comida tailandesa sería perfecto. Aunque para eso podría quedarme en casa, ¿no?

Dejo la maleta en el suelo, me quito las botas y me tumbo. Puede que hoy haya pensado demasiado, quizá con dar el paso y decidir que quiero irme bastaba, puede que no haya que coger directamente la puerta, ahí, a la locura. Probablemente es justo lo que había que hacer, pero me ha dado miedo. Y he reculado. Reculo muchas veces, soy como un camión averiado con un conductor sin sentido espacial alguno. Y no, no digáis mujer, machistas de mierda.

¡Hay que ver lo que hay que aguantar! Ni hablando con una misma os calláis los demás. Estáis ahí en la periferia, con vuestras absurdas e incoherentes opiniones. Bueno no voy a ser tan intolerante. Quizá no sean absurdas del todo. Pero no las comparto, no intentéis convencerme. Aunque a veces podéis hacerlo, solo necesitáis dar en el punto exacto, ahí, ¿lo veis? Sí hombre, está ahí delante, no os hagáis los tontos. Sé que voy de dura, pero esta claro como el agua donde me duele, y no digo libro abierto porque me parece trillado. Hasta la palabra trillado esta trillada, ¿no? Por cierto, ¿alguno de vosotros sabe qué es trillar?

Trillar (Del lat. tribulâre)
1. tr. Quebrantar la mies tendida en la era, y separar el grano de la paja. (Mira, la era, yo sé lo que es eso, en mi pueblo las hay, hace mucho aire para eso de separar y para que se me levante la falda cuando voy a beber mientras veo las estrellas. A las eras llevan a las mozas a cazar gamusinos y a meterles... de todo, hasta miedo)
2. tr. Dejar a alguien maltrecho. (Comprendo porqué... te quebrantan cual mies oiga, en cero coma, con dos palabras y un derretimiento, y piensas que nunca volverás a estar entero)
3. tr. coloq. Frecuentar y seguir algo continuamente o de ordinario. (Nunca te acostarás sin saber algo más, yo trillo los bares que da gusto)
4. tr. Cuba. Descascarar, clasificar y seleccionar los granos de café. (Pues gracias, lo hacen muy bien, está muy rico, pero no me hagan pensar en café ahora que se me antoja y la liamos.

Y acabo de ser trillada, reiterante, usar varios tópicos y la soberbia para contaros que creo que me quedo en la cama y me pongo una película. Una de los Cohen que sea divertida, Quemar después de leer probablemente, me anima ver a Brad Pitt haciendo de imbécil, hace que me sienta mejor conmigo misma que el hombre físicamente diez tenga cero cerebro, no sé porqué.

La maleta la dejo en el rincón, no quiero deshacerla. Sé que ha sido un inicio estúpido, un gesto tonto en plan: venga, a vivir la vida que son dos días, a huir, me escapo, no me pilláis, quiero no estar aquí más, hacer mi vida lejos, olvidar. Pero supongo que puedo hacerlo mañana, o otro día. Quizás pueda hacerlo desde aquí. Quizás sólo necesite cambiar y que llegue alguien que consiga volver a hacerme reír.

2 comentarios:

Beth dijo...

Creo que no necesito leer todo esto pa saber como estas y pa decirte que sabes donde toy y lo mucho que te quiero =)

Jommy Nivek dijo...

yo también te quiero, y estoy aquí también, para lo que sea mi niña, no lo olvides ^^