sábado, septiembre 29, 2012

¿Esto es todo?

Golpe a golpe, beso a beso. Mientras desgarraba su ropa y ella me desgarraba el corazón. Mientras creía jugar a conocernos y jugábamos a atraparnos en una red, una red de resentimiento. "Sabes que no soy como las demás, quédate". Las miradas al otro lado del tumulto de gente que no podía entendernos...

Poco a poco la ceniza va acumulándose en la punta de este cigarro. De pronto se desprende y va a parar al suelo. Me da igual. Yo sigo inmóvil. Te veo bailar entre todos estos extraños, te veo mientras me apoyo en esta pared de resentimientos y doy caladas al vacío porque he olvidado que estoy fumando, porque yo sólo te estoy mirando y el odio va llenándome las pupilas. Me arden. Me arden las manos, justo en el punto en que quiero tocar con ellas tu pelo y atraerte hacia mi boca, justo en el punto en el que te abofetearía para hacerte entrar en razón. Pero no puedo.

Tú, en tu espiral, juegas, ama de tu imperio, señora de ese mundo que te has construido, con tu fría impasibilidad y todas las mentiras que te ayudan a protegerla. Tú solo te quieres a ti, eres incapaz de querer porque te crees incapaz de hacerlo. Eso te sirve de pretexto para continuar con tu juego eterno en este tablero de ajedrez. ¿Qué pieza soy yo? Y miras con esos ojos que se comen el mundo y que encienden fuegos en lo más profundo de los hombres, de esa clase de hombres hambrientos para los que sólo eres un trozo de carne. Una vez solo fuiste un trozo de carne para mí. Desde entonces no sé qué ha pasado. Creí que había llegado a conocerte, pero quizá solo llegue a lo mas hondo de tu trampa y ahora solo me queda odiarte mientras te vea. Quizá incluso cuando deje de verte.

Ahora te miro y me envenena. Veo como tus manos hacen figuras a tu alrededor al son de la música y quisiera esposarlas a mi cama. Y en tu espalda, ahí donde antes sólo veía un precioso culo alejarse de mí, ahora solo veo la distancia que dejas. Te cortaría las piernas y te ataría a mi cama. Con la locura hirviéndome en las venas aparto la mirada, apuro la colilla, la aplasto. Y de pronto ante mí quedan dos caminos.

Podría volver a entrar, reconquistar el terreno perdido, apartar todas las miradas clavadas en ti, todas las manos, obligar a tus ojos a quedarse en los míos, extender mis brazos a tu alrededor y arrastrarte hasta el infinito, hasta que te haga perder el control entre vapor y suspiros. Podría raptarte y hacerte el amor en un baño mientras gimes y me besas. Podría ignorarte incluso, hasta que te dieses cuenta e hicieses algo para evitarlo. Sé que lo harías. Podría irme con otra, quizá no te darías ni cuenta, quizá montarías en cólera. Podría simplemente liarme a voces y a tortas y sacarte de ahí ahora mismo. Podría quemar el puto garito contigo dentro y así no tendría que volver a mirar tu boca.

O podría simplemente darme la vuelta, irme... elegir algo más, algo que no está aquí.

viernes, septiembre 28, 2012

Consecuence

Bradbury dijo una vez que escribir es como una enfermedad...

Estoy enferma.

Entiendo que mi enfermedad es la de muchos otros tantos que con el paso del tiempo se agarran a una única realidad: escapar, sentir como el peso con el que cargamos cada día puede irse de algún modo, desvanecerse en la noche. Si dejara mis dedos viajar por el papel sin pensar que estoy escribiendo seguiría escribiendo sobre nada, sobre esa nada que se apodera de mi desde el centro de mi cuerpo y me devora, y como siento la necesidad imperiosa de escribirla, de apaciguarla con trocitos, con letras, con angustia, reproche y dolor. Y esta noche esa nada es inmensa. Esta noche he decidido bajar bien tarde a oler la lluvia empapándolo todo, pensando que quizá eso calmase mis huesos que se perforan desde dentro de pura rabia, el desapacible tormento de tanto tiempo en silencio... No ha funcionado.

Y ahora la calma, una calma fingida en la que me dejo ir, me evado como todos en las notas metálicas de este teclado de bits, es mi peor compañera. Evado el hecho de que mi tiempo se consume en un único lugar sombrío, cargado con todas las cosas que no acepto, con todo lo que no he podido dejar ir hasta ahora y al final me ha podido. Evado las veces que me he dicho a mí misma basta, las palabras ajenas, las miradas de soslayo, la compasión... evado pensar que lo que escribo tenga sentido o no. Evito que mi propia personalidad desapacible y perfeccionista lea estas líneas y se avergüence de sí misma mientras deja constancia de que todos los muros del mundo sólo son eso, muros, protegiendo la debilidad de una mente que se atormenta enferma, que quiere huir siempre de cada cosa porque enfrentarla significaría decir que es real. Cada vez que escribo dejo ir algo y dejo que se convierta en historia, esperando que mañana sólo haya sido un cuento que escribí y poder volver a empezar de cero, sin miedo. El problema es que sigo enferma, y a lo que más miedo tengo es a esa parte de mí misma que vive todo con tanta intensidad, que sigue mirando en la oscuridad del mundo mientras el eco de sus gritos resuena en su cabeza, que se desafía a muerte y no mira atrás... Esa parte de mí misma que más viva esta, la parte que podría un día acabar con todo de pronto. Ella es un huracán y yo trato de contenerla, y no hago más que desgarrarme asiéndome a los filos de mentiras, de verdades a medias. Intento decirle que somos dos, pero me engaño, yo soy esa locura que estalla una y otra vez, que no deja ir las cosas así las convierta en cuentos o elija mandarlas bien lejos. No dejo ir nada, porque es parte de la ola que me da la fuerza cada día, y la que me la quita. Y así me cargo día a día.

Con palabras...

Palabras que no siempre tienen sentido, pero que siempre son la consecuencia de una única realidad: estoy viva. Mientras este viva escribiré y dejaré ir el terror, aunque sólo sea mientras lo escribo.

domingo, septiembre 23, 2012

Always darkest before the dawn

Por qué voy a dejar que esto me ocurra a mí.
Lo peor de ser el saco de boxeo de alguien, lo peor de estar siempre y que aún así no se te valore, lo angustioso de quedarse y perdonar todo cada una de las veces es cuando te das cuenta de que al otro lado del espejo tu cara bañada en lágrimas justifica el daño recibido. Te lo tenías merecido.

Te lo tienes merecido.
Por elegir mal, por ser imbécil. Merecido por aguantar siempre sin jamás decir nada, más allá de lo que te aguantarías a ti misma, mucho más allá de lo que te permites. Por perdonar sin que importe cuantas veces te deshaga como si fueras arena y agua, aun sin escuchar un lo siento, aun escuchando una justificación de porqué te mereces que te ocurra esto a ti.

Y por dentro me pregunto cual es la diferencia, me recuerdo diciendo que esto jamás me ocurriría a mí, que ningún hombre me pondría una mano encima, que si lo hacía le dejaría atrás sin pensarlo dos veces. ¿Por qué me resulta entonces tan difícil cuando no son moratones las marcas que se dejan? ¿Por qué tan diferente cuando es mi cabeza y mi corazón los que se estrellan una y otra vez contra tu indiferencia, tus palabras de frío acero atravesándome en un momento, tus ojos duros como piedras? ¿Por qué me acobardas?

Tengo al diablo mirándome al otro lado de esta alambrada, y no soy capaz de huir. Sigo fascinada por todo su ser, por todo lo que siento, preguntándome qué le hizo así y como cuidarlo en vez de cuidar de mí, y me da igual que me queme en el infierno, soy capaz de dejarme la piel en estos pinchos para cruzar al otro lado y hacerte mío, Y hacerte mío para qué, ¿para dejar que siga pasándome esto a mí?

Si pudiera librarme de mi misma en vez de seguir enterrando bajo tierra lo que siento, escondiéndolo para que no se vea hasta que un nuevo terremoto me sacuda y no quede más remedio que dejar abrir las compuertas y que el llanto inunde este silencio.



Regrets collect like old friends
Here to relive your darkest moments
I can see no way, I can see no way
And all of the ghouls come out to play
And every demon wants his pound of flesh
But I like to keep some things to myself
I like to keep my issues drawn
It's always darkest before the dawn

And I've been a fool and I've been blind
I can never leave the past behind
I can see no way, I can see no way
I'm always dragging that horse around
And our love is pastured such a mournful sound
Tonight I'm gonna bury that horse in the ground
So I like to keep my issues drawn
But it's always darkest before the dawn

Shake it out, shake it out, shake it out, shake it out, ooh woaaah
Shake it out, shake it out, shake it out, shake it out, ooh woaaaah
And it's hard to dance with a devil on your back
So shake him off, oh woah

And it's hard to dance with a devil on your back
And given half the chance would I take any of it back
It's a fine romance but its left me so undone
It's always darkest before the dawn

miércoles, septiembre 19, 2012

12.09.12

Hoy me viene a la cabeza una frase... "tú no tenías que cambiar nada". Es cierto, yo no tenía nada que cambiar, nada que decir, cada cosa que hice y dije fueron por ti, si tú no supiste valorarlo, si no eres capaz de pelear por retenerlo, cuidarlo, si no sabes que se te acaban las oportunidades y no encontrarás a nadie como yo... no es problema mío.
No hay nada que tenga que decir. No voy a decir nada mientras me pierdes.




Me deseo suerte, me deseo un año que supere con mucho lo que yo creo que debería pasar, lo que yo quiero que pase... un año que me deje sin palabras. Me he dado cuenta de que esa es la clave, cuando no puedes explicarlo, pero todo parece en su sitio. y hace tanto tiempo que no siento que eso sea así.
Por un fugaz momento me miré en los ojos de lo casi imposible, lo improbable, lo que estando fuera de mi alcance, estaba justo ahí, atravesándome, y sin decir nada, nada que realmente fuera comprensible para mí... y entendí.una simple verdad: no puedo juzgar mi camino ni las cosas que hay en él todo el tiempo, no puedo elegir a las personas por encima de los pasos, o de mí... No se trata de elegir con cabeza o corazón, si no de elegir con ambos... de buscar un lugar mejor al que ir sin perder nada necesariamente en el camino. Vi que yo merecía más y nunca era capaz de dármelo como se lo doy a los demás.
Por eso este año no espero la mayor de las alegrías, ni de los triunfos, no rezo por tener a una persona a mi lado o tenerlas a todas, ni el dinero, ni la promesa de un viaje lejos de aquí. Este año me vale con volar en el presente, con ignorar los ojos que se me clavan, los pensamientos ajenos, a veces hasta los sentimientos ajenos... por completo. Ignorar todo lo que no me de las fuerzas de seguir y de ser yo, lo que no me mire a los ojos y me diga: eres increíble, quédate a mi lado hoy. Supongo que quizá es devolverme el respeto que me he perdido a mí misma mientras explotaba toda mi capacidad de amar a los demás y de desear cosas. Una clase de egoísmo probablemente. Pero esa clase de egoísmo, todos los pasos dados, las palabras de los demás, los sentimientos a las tantas de la mañana desde mi cama observando el mundo, solo me han dado la desesperanza de querer rebobinar y cambiar los pasos que he dado. Y eso es imposible, pero no es imposible cambiar desde hoy.
No digas nada, puede que sea mejor. Solo quédate hoy, y mañana desaparece.

Nueva etapa

jueves, septiembre 13, 2012

Animals

Que aunque me quiten días y horas no me quiten estos regalos de cumpleaños que me ponen a mil. Que aunque me quiten el corazón y las esperanzas no me quiten la sensación de tu mano deslizarse por mi espalda, apartar mis bragas y atraerme hacia ti. Que no me quiten tu cara mientras te muerdo, tus ojos cuando vas ciego de sexo y respiras entre los recovecos de mi cuerpo, de mi pelo y yo bebo de tu boca deseo hasta que el mundo desaparece ante mí.

Shape of a heart

Y hay una foto de un sol ocultándose entre los edificios, y mi mundo llenándose de colores rojizos. Y mi corazón se ha quedado ahí, y late veinte minutos al día desde que el sol alcanza la torre hasta que desaparece a sus pies.


Quizá no se de cuenta nadie cuando me miran a los ojos, pero hay huecos, como los de los típicos ejercicios de inglés, en cada parte de mí. Sonrío, canto, lloro... pero todo son agujeros, todo son las partes que me han arrancado. Y quizá hay momentos en el camino que me cruzo con personas y vivo momentos que me hacen rellenarlos, que me hacen sentirme más completa, otros que me hacen sentir más vacía. Pero contigo... tú consigues llenarme y vaciarme cada vez que te veo, cada vez que te peleo y discuto, en un beso o un grito. Tu cambias el viento que mueve todo, abres más huecos en mí que me destrozan, y cubres con tus caricias otros tantos agujeros antiguos, cerrándolos.
Una droga... y tendría lo peor por tener lo mejor.

Jommy Nivek

un coche parado en una calle mirándome partir


Pensaba que no, pero hay besos y abrazos aún peores que los que se saben últimos, los que no se sabe si se repetirán. La duda carcome mil veces más que la peor de las certezas.
Deséemonos suerte y digamos adiós.

Tengo ganas de tí

Pero el problema es que las tengo todos los días, todas las horas.



.. de ti
de decirte que te voy a echar de menos


Las luces no importan, ni la gente, no importa lo que tu no sientas, lo que sí, lo que llegues o no a sentir. No importa qué piense nadie de este mundo. Quemémoslo. La única cosa que me importa es ese momento en el que estás entre mis brazos y tu piel roza mis labios, notar tus músculos tensándose al recorrer mi espalda. Si ese momento fuera eterno, si ahí se acabara el mundo.
Seguiría por siempre, hasta que ya no quedase nada que tocar, nada que decir, nada que sentir, solo cenizas frías llenando los recovecos en los que me besaste.

Recuerdo que al llegar ni me miraste,
fui solo una más de cientos
y, sin embargo, fueron tuyos
los primeros voleteos.
Cómo no pude darme cuenta
que hay ascensores prohibidos,
que hay pecados compartidos,
y que tú estabas tan cerca.
Me disfrazo de ti.
Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir.
Mis anclajes no pararon tus instintos,
ni los tuyos, mis quejidos.
Y dejo correr mis tuercas
y que hormigas me retuerzan.
Quiero que no dejes de estrujarme
sin que yo te diga nada.
Que tus yemas sean lagañas
enganchadas a mis vértices.
Me disfrazo de ti.
Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir.
No sé que acabó sucediendo,
sólo sentí dentro dardos.
Nuestra incómoda postura
se dilató en el espacio
Se me hunde el dolor en el costado,
se me nublan los recodos,
tengo sed y estoy tragando,
no quiero no estar a tu lado.
Me disfrazo de ti.
Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti.
Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir.
Me moriré de ganas de decirte
que te voy a echar de menos…
Y las palabras se me apartan,
me vacían las entrañas
Finjo que no sé, y que no has sabido.
Finjo que no me gusta estar contigo…
Y al perderme entre mis dedos
te recuerdo sin esfuerzo
Me moriré de ganas de decirte
que te voy a echar de menos.
Me gustaría tenerme delante tal y como era entonces, con quince, dieciséis, y preguntarme ciertas cosas... por esa sabiduría sujeta con pinzas que me daba la seguridad que nunca he vuelto a tener

te muerdo, con ganas, a ver si me quedo con un trozo de ti para siempre

Lija y terciopelo, Marea

Cuando besa tiembla el suelo
Y soñaba calentar lo de abajo del ombligo
Yo soñaba que quería soñar contigo
¡Solo contigo!
Eso somos tu y yo
El cielo y el suelo
Putadas y amor
Pereza y desvelo

Te quiero, todos los días, a todas horas, te quiero tanto que a veces te mataría para poder arrancarme de encima la necesidad de querer, de abrazar, de ser yo. Tanto que quiero quererte mucho mucho mucho menos por si no puedo dejar de quererte del todo cuando me marche, por si aunque pueda olvidarte no puedo dejarte atrás.

No puedo hacer que me quieras, porque si pudiera...

Atraviésame con todas esas palabras. Ya nada hará que hoy se vaya el dolor, ya nada hará que las lágrimas no bailen en el aire ante mí. Desde este rincón miro al cielo y me sostengo, me sostengo de ir hacia ti porque ya no puedo.




No puedo, no sé como parar, y cada vez que lo intento vuelvo otra vez a este mismo punto, me gustaría entenderlo, saber qué tengo que hacer, que se supone que hago una y otra vez mal. Porque quiero parar de verdad. A veces digo que todo es perfecto como es, pero lo único que quiero es cambiar, que algo o alguien me arranque como tú de todos los lugares cómodos del mundo, y me haga moverme, soñar, me haga ver que el mundo no es como yo lo pinto. Cuando no se trata de encajar y solo de actuar. Un pie detrás de otro. Pero, ¿a dónde?
Hay algo peor que el hecho de pensar que jamás sentirás nada por mí
Algo peor que pensar que es que es imposible que me ames
Pensar que por un momento puedas hacerlo... y no quieras


Jommy Nivek

Only exeption

Y no sé porqué razón eres la única persona que dejo que me hiera una y otra vez, la única persona que no abandono aunque me lo digas...
...aunque te lo ganes, aunque te odie, aunque me mate, aunque quiera matarte.
Para mí eres todo y nada, príncipe y rana, deliciosa manzana y cerdo, tierno bastardo, mi oso que gruñe y muerde, que golpea con sus palabras como si fueran mazos, que deja marcas que no puedo curar, que atraviesa con esos ojos insensibles como piedras, que no me deja escapar y no me quiere para sí, que ni come ni deja comer, estúpido, divertido, la cosa más dulce, lo peor... 
...la primera y única excepción que he hecho, la última que quiero hacer.



And I changed my way to believe it


Jommy Nivek

Astronauta de Pereza me dice que...

Un día me creo que voy a ganar, un día pierdo, un día verás.
Un día de estos voy a pensar, un día juro que voy a cambiar
Y no consigo disimular que soy un astronauta en un mundo anormal
Canta, canta conmigo, y despierta, despiértate ya.
Siempre hay alguien que le molesta, y a mí me da igual.
Cambiamos el mundo de noche en un bar, cambia la gente cambia la ciudad, cambian las cosas cuando tu no estás
Un cambio de aceite no vendría mal
Todos... todos están mal.
La gente esta loca, manchamos el mar, cualquier idiota se pone a cantar
Una de arena catorce de cal
Soy un tipo extraño un tipo cabal
Y no consigo disimular que soy un astronauta en un mundo anormal

Cada vez que no miras vuelvo a cerrar los ojos con fuerza, dentro de mi cabeza veo una película tan distinta de como podría ser todo hoy. Y cuando me sonríes quiero sonreír, pero no sé si lo consigo.

Drive

Se me ha colado en la cabeza sobre un fondo de imágenes nuestras
Y no puede ser más perfecta
Y ya solo pienso en ella


Película 100% recomendable

Parece una canción transportada de los 80, miro por la ventana a ver si apareces en un convertible con un helado y me sacas de esta ciudad de locos donde el calor no se pega y solo me quema. Pienso en un millón de vestidos que llevaría mientras bajo de dos en dos las escaleras y corro hacia ti. Pienso en todas las primaveras que dejo pasar hasta que llega el fin. 
Quiero ir a ningún lugar, perderme, y me da vueltas la cabeza porque me da miedo que no estés allí.

Nos vemos

No quiero decirte más cosas, no quiero pintarte más paisajes, no quiero subirte más alto, no quiero invitarte a mi cama más veces. Y aún así mírame hacerlo.


Nosotros somos diferentes, pero tu no puedes verlo. No puedes vernos...
...quedarnos en esa espiral de besos que no se acaban, pero que terminan demasiado rápido, desgastarnos hasta la exasperación pero sin llegar al cansancio, volver una y otra vez a acercarnos lentamente hasta tocarnos.


No puedo entender que alguien cruce tan rápido todas las barreras que existen, que pase de ser mi estrella a ser mi terror, que pase de darme el mayor de los placeres a ser una espina que permanentemente echa a arder amarrada a mi piel. Droga, veneno, estúpido, payaso... mi amor


Someone says i don't want to see you again
This time it is me