jueves, junio 16, 2011

(15)

-¿Por qué será que las cosas más bonitas que veo suelen estar entre el bien y el mal, la alegría y la tristeza? ¿Por qué todas son tan... grises?
-Todos somos algo grises en realidad.
-Y todos somos hermosos y especiales, ya lo sé. Pero no es cierto. Hay gente feliz y perfecta, hay gente jodidamente sonriente que me es indiferente. Hay gente devastada que tampoco es capaz de conmoverme. Por algún motivo son los que caminan en la línea divisoria los que captan toda mi atención y sacuden mi mundo.
-Quizá sea que tú caminas por la misma línea y son los únicos con los que puedes empatizar. Cuando mueves mi mundo a veces me doy cuenta de que es por eso, porque te veo en un lugar donde soy capaz de amarte, y quizá en otro lugar no podría hacerlo.
-Dí que sí, el hecho de cómo sea yo da igual. Siempre tan romántico...
-No tengo que ser romántico para amarte más o mejor. Solo tengo que besarte



Querría poder ser un payaso triste en una habitación, preguntándole al mundo en qué he fallado, dejandome caer rendida... pero no puedo no luchar, no puedo no sonreír. No puedo no escalar cada día que caigo el mismo maldito precipicio, esperando no caerme o volver a levantarme cuando lo haga. Esperando que la corriente no me arrastre. Esperando no deformarme y aun así aprender y mejorar aunque sea con la caída. Esperando notar el sol, el mar, el cielo, su piel... una vez más.


Jommy Nivek