martes, abril 19, 2011

Happy people

Con diferencia esta es una de las mejores épocas de mi vida... cuando oigo eso de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, lo feliz que es mientras lo sea... es falso. Si eres realmente infeliz durante el tiempo suficiente, regalos diminutos, momentos cogidos con pinzas que estallan en colores, risas, amigos, una mano agarrando la tuya o la conversación más tonta... te hacen feliz indefinidamente. Abrazas con tanta fuerza esos momentos que te fundes en su interior, esperando que jamás desaparezca el estado de inopia y flores.

Y sí, claro, hay días que voy del amor al odio, de la luz más intensa hacia la pared que te estampa, de sentirme en el cielo a descender poco a poco a ritmo de traqueteo... El corazón me ha montado en una montaña rusa para hacer de un día normal una excepción inesperada, para hacer de cualquier impresión, charla o película el evento... El vacío en el estómago al final no se llena de la dicha, se queda vacío. Me duele sentir a veces que el vacío no se llena de un nuevo trago que beber, que no hay siguiente curva de felicidad o ascenso al cielo. Que he hinchado un globo solo para verlo perderse en las alturas.

Pero luego llega un fin de semana cualquiera, y en esos 2 o 3 minutos en los que llego desde el metro de mi barrio a casa, y ya es de día, voy por la calle sonriendo con aspecto de gremlin, cantando, bailando porque el tiempo es mío, por los instantes que puedo sonreír a solas sabiendo que todo esta ahí, bien. Por las cosas por las que puedo sonreír... Es como si pudiera controlar el viento, sentirlo como una fuerza en mi interior que arrastra una corriente, que me empuja y me eriza el vello, que elctrifica mientras camino a ritmo de cualquier canción.


No todo tendrá que ser necesariamente perfecto para que sea feliz, no tendré siempre que ser feliz para entenderlo, o entenderlo para ser feliz


Jommy Nivek