sábado, febrero 05, 2011

Kichou wa Maid-sama!

A veces duele tanto reconocer que pertenecemos a alguien, que le debemos algo, que lo amamos y queremos protegerlo, es como si nos arrancaran parte de nuestra personalidad. Y cuando queremos ponerlo en palabras, cuando queremos demostrar que amamos, el tiempo nunca es suficiente, las situaciones nunca son las adecuadas, los demás nunca nos entienden... y las escusas para seguir dejándolo pasar siempre están ahí, acompañandonos en la inocencia, en la estupidez de pensar que nunca seremos amados de la misma manera.
Hay algo en este mundo que quiero proteger, que quiero monopolizar, pervertir y poseer para siempre


Jommy Nivek