viernes, septiembre 10, 2010

Cut away



Eres el peor de los venenos que jamás probé, mi veneno personalizado, mi tragedia exagerada y sin exagerar, el fin de mi vida como la creía... y aún así, la persona a la quiero, a la que me aferro, como a la vida y a la sangre que corre por mis venas. La persona a la que amé más que a ninguna. Los ojos más bonitos bajo el cielo, mi sonrisa. Siempre decidí quererte más de lo que podía, y hoy solo quiero borrarte de mis días, hoy por fin soy consciente de lo autodestructiva que ha sido siempre la situación, y que en efecto, lo mejor que podría haber hecho, a pesar de todo, es haberlo dejado pasar a principio de año. Haber comprendido que por mucho que se hiciera, al final la situación no era imposible, el imposible quizá eras tú. En el fondo de todo siempre lo dije: no soy yo a la que quieres y aún lo mantengo, buscas alguien en mí que no existe, quieres exprimir un néctar que no tengo. Y al frustrar todos tus deseos me odias, y al odiarme me enfrentas, y al enfrentarme me dueles hasta que me odio a mí misma. Así, de veras, por fín... Hasta nunca


Recuerdas cuando te la cantaba para que solo tú la oyeras...?



Ya dije hace mucho una vez: ojalá no tuviera que perderlo... ojala no tuviera que perder a la maraviyosa persona que hay debajo, el objeto de todo lo que amo, mi alegría, mi manta por las noches y por el día, mi compañero de nieve... ojalá pudiera haber rescatado a mi niño de entre la ira en vez de solo herirlo y hacerla más fuerte... pero no soy perfecta y no soy su madre, no soy tan fuerte como para no ser humana, como para no llorar sangre después de tantas.

Mi vida de 0 comineza esta noche, a dos días de mis 21 años... a dos días de la mayoría universal de edad. Y pensar que de no habernos reencontrado yo pasaría este fin de semana muy lejos de aquí entre ruletas.

Te quiero Chema...
y adiós

Nothing else

Un sms, algo que cruza el tiempo y el espacio pero no salva realmente las distancias. Una voz que trato de escuchar, una imagen que mantengo atada a mi cerebro, y que aunque quisiera no podría olvidar. Pero me empeño, me mantengo deliberadamente en este espacio en el que te echo de menos. En el que te quiero. En el que te canto bajito al oído mientras duermo



Puedo hacer un mapa hasta tus besos

After everything

He tenido una cena estupenda, de esas inolvidables con mis padres... y aún así no podía dejar de pensar en el hueco a mi lado que habría ocupado alguien quizá en otro momento, en otra vida en la que no hubieramos comenzado a jodernos. A veces creo que tengo razón y que aquel día debí irme a mi casa sin que pasara nada más... habríamos sido amigos, habríamos conocido más del otro, no nos habríamos hecho tanto daño... Pero ya ha acabado, cuando yo soy la mala de la peli es cuando todo acaba, porque no tengo fuerzas para enfrentarme a ese tópico, una vez que existe lo dejo ser, es más fácil que pelear con algo que no creo, es menos doloroso que aceptar cada cosa que he hecho y he callado, cada puñalada que te he dado y tú me has devuelto, cada gota de rencor almacenada dentro de mí como por arte de magia, el odio, el egoismo, las malas palabras... yo no he sido así jamás y no quiero volver a serlo. Eres la persona que saca lo mejor y lo peor de mí en el mismo día y a la misma hora. Eres mi veneno y yo el tuyo.


Cuando trato de recordar quién era hay una página en blanco. Intento traspasar las fotografías y llegar hasta mi cabecita morena llena de rizos, llegar hasta los pensamientos que flotaban en ella, lo que quería, lo que deseaba con toda mi alma, qué añoraba, cómo quería ser, con quién me identificaba, mis expectativas de la vida, de mis relaciones, mis valores... Pero la respuesta es una página en blanco en la que flota el humo, ya no sé quién era, lo he perdido, y tampoco sé quién soy.

Trato de buscar entre recuerdos los primeros días, aquellos en los que yo era "mortalmente sincera", aquellos en los que aún no te quería y sólo jugaba y ahí si era verdad. Los días de mus, de hablar toda la noche sin descanso sobre nada en concreto, de salir a la calle con toda la seguridad del mundo, de contar las horas en vez de los minutos, de no mirar el móvil en un día. Momentos en los que todo mi mundo estaba en el vaso del starbucks, demasiado dulce pero no tanto, en el que esta escrito shizu. Cuando todo comienza de ese modo es excitante, te enciende la piel, te arrasa el mundo de un día para otro y no te das cuenta, pones la única ilusión que has tenido nunca en ese momento. Pero cuando acaba y lo hace como lo hizo, pierdes toda la esperanza de ser algún día normal, pierdes las ganas de amar, de que te amen, la confianza en el ser humano y en tí mismo, toda tu fé escapa por la ventana mientras te sientas a llorar, a angustiarte, a preguntarte una y otra vez qué hiciste mal, qué falló, cómo pudiste dejarte engañar.

Y en el segundo tiempo llegas sin ganas, llegas amargado, llegas sin ninguna intención de hacer nada, llegas expectante. Crees que en el fondo nada ocurrirá, que independientemente del tiempo que pase el resultado en la ventana será el mismo, las noches de amargura serán igual, el dolor que parece abrirte el pecho... y efectivamente, así pasa.
Aún sin que hubiera ocurrido nada, aún sin que el tormento de que nunca nada fuera suficiente, la sensación de ardor en la boca al notar que todo lo que alguien quiere de mí es todo lo que no soy, que todo lo que amo no va correspondido en mi misma dirección, que haga lo que haga no hablo el mismo idioma que mi interlocutor, que intente lo que intente al final perderé todo lo que tenga, sea mucho o nada. Y la forma de enfrentarme a ese redil, de evitar volver a ser la ilusa que creyera que todo iba a salir bien, que era mi oportunidad, mi enfrentamiento al aislamiento, al dolor, a la verdad y a las heridas, mi enfrentamiento a los enfrentamientos, ha ido cambiandome. Quizá antes fuera un monstruo, pero era un monstruo reconocible, uno que decía lo que sentía hiriese o no, uno que decidía en qué dirección iba aunque nadie le siguiese, uno que si metía la pata daba la vuelta y pedía perdón, pero no se arrepentía de nada, o casi. Ahora simplemente el estrés y la presión, lo mucho que era capaz de mentirme a mí misma, la actividad, la frialdad estúpida, me encaminaban poco a poco a esto. Y cuando llegué y pude mirarme a los ojos en el espejo sólo quise decir adiós, esconderme en un rincón poco habitable y pasar allí las horas hasta que tenga fuerzas para intentar recuperar lo que soy, hasta que tenga fuerzas siquiera para pensar en perdonarme.

Todo lo que queda de mí sigue siendo tuyo, y de alguna forma debe dejar de serlo, digo yo.

A veces los demás no son lo que esperabamos de ellos
A veces un amigo no sabe más de tí que un extraño, se inventa un perfil y te lo cuelga igual.
A veces no escucharmos.
A veces cometemos errores que no podrán perdonarnos.
A veces no nos perdonaremos jamás a nosotros mismos.
A veces soy como esta foto, una pequeña bailarina de joyero que trata de derribar prejuicios con las manos desnudas y el corazón abierto... y por eso no dejo de tener dolores de cabeza.
A veces alguien a quien has perdido te dice algo que te deja sin respiración: aprende a quererte un poco... cuando pensabas que ya lo habías conseguido.

Al hundirte en la miseria te das cuenta de toda la razón que tiene, de lo que has perdido, te das cuenta de en quién te convertiste en su día y porqué no deberías haberlo permitido. Quizá, desde el primer instante solo he estado hecha para mantener distancias, quizá aunque quiera mucho no es posible llegar a mí.

Por eso lo que yo llamo amor, amistad, música, tolerancia, respeto... no es lo mismo. Diferentes diccionarios he escuchado. Quizá el ser empática o estúpida ha estropeado mi capacidad para ver los límites... Y trato de recuperarla sin ayuda, trato de recuperarla mientras todos los golpes se suceden. Mientras me acribillan, me interrogan, mientras lloro y no puedo respirar, mientras trato de buscar algo bueno dentro de mí que no haya sido infectado y resulta que seré la única que lo vea, mientras veo que para la gente a la que debía importar doy igual, y que por mucho que haga seguiré siendo ese ser vengativo y violento que no merece la pena escuchar, conocer o amar. Quizá en el fondo si tenga razones para no quererme...

Pero algo, una luz al final de muchas cosas, la gente que siempre ha estado conmigo, ve algo en mí increíble, ve algo mágico, la persona que quiero ser y trato de ser cada día, la paciencia, la tranquilidad, el amor, el perdón siempre dispuesto a coger de la mano a alguien por mucho que haya pasado... la alegría, la amistad, la tristeza, el cariño que otros confunden con zorreo... quizá solo pueda vivir para ellos.

Wound that would not heal

Es lo que ocurre cuando un tornado arrasa con todas las defensas, es lo que pasa cuando un torrente de agua viene a tomar mis manos y mis gafas de sol en mitad de la calle, es lo que ocurre cuando no puedo sostenerme y me caigo al suelo, me quedo sentada, tratando de respirar mientras la gente a mi alrededor me observa, pero a mí ya me da igual, soy un fantasma. Y mi corazón esta atenazado, siente ira, siente lástima, siente asco y vergüenza; por una vez se deja sentir, deja de reprimirse, deja de tener miedo, angustia, deja de sentir la opresión de mil cadenas. Y la culpabilidad lo envuelve con un manto de pinchos que se clavan, y duele, duele respirar, dormir, beber, comer, tratar de pensar, duele estar vivo. Duele todo el espacio que ocupas, lo que te he amado y aún conservo, duele tenerte ahí dentro, saberte enfermo de tristeza, de ira, de odio; saberte herido y que es mío el dardo. La idea de dejar el mundo atrás se hace agradable, te susurra al oído de nuevo, y tú giras la cabeza en su dirección, quieres tomar su mano. Pero ya has sido bastante cobarde por un año, y decides lavarte la cara al llegar a casa, tirarte, descansar, dejarte ir lentamente, para regresar fuerte y con las ideas claras, para revolverte en la apariencia desvalida y coger con ánimo la revancha.

Hace mucho me prometí ser lo mejor que pudiera de mí misma y no he olvidado esa promesa, quizá sea a destiempo, quizá habría merecido la pena dejar todo atrás en aquel momento para tomarme el tiempo de pensar y reconstruirme. Pero ahora puedo hacerlo, por fin puedo intentar volver a ser yo de nuevo, dejar olvidado el dolor, dejar caer las máscaras, el miedo, la cobardía, dejar la prepotencia, el enojo, dejar el cielo detrás y tomar la mano al invierno para recorrerlo entero por una vez, sin obstáculos de por medio. Y llegar a esa primavera en la que todo renazca por fin, en la que yo deje de sentir miedo y pueda volver a desear, a pelear por lo que quiero.





Heaven bent to take my hand
And lead me through the fire
Be the long awaited answer
To a long and painful fight

Truth be told I've tried my best
But somewhere along the way
I got caught up in all there was to offer
And the cost was so much more than I could bear

Though I've tried, I've fallen...
I have sunk so low
I have messed up
Better I should know
So don't come round here
And tell me I told you so...

We all begin with good intent
Love was raw and young
We believed that we could change ourselves
The past could be undone
But we carry on our backs the burden
Time always reveals
The lonely light of morning
The wound that would not heal
It's the bitter taste of losing everything
That I have held so dear.

I've fallen...
I have sunk so low
I have messed up
Better I should know
So don't come round here
And tell me I told you so...

Heaven bent to take my hand
Nowhere left to turn
I'm lost to those I thought were friends
To everyone I know
Oh they turned their heads embarassed
Pretend that they don't see
But it's one missed step
You'll slip before you know it
And there doesn't seem a way to be redeemed

Though I've tried, I've fallen...
I have sunk so low
I have messed up
Better I should know
So don't come round here
And tell me I told you so...



Sólo queda un lo siento, un adiós, un se acabó para siempre... Y no me voy a insultar a mí misma ni a nadie pretendiendo que no soy lo que soy, pretendiendo que todo el tiempo que llevo echa polvo y angustiada fuera cosa de otro, fuera un delito de alguien que no fuera yo.
Después de rogar al cielo que cortara todo este dolor sólo ha dejado que se derrita y bañe el resto de mi cuerpo en un estado de inercia. Algún día simplemente levantaré y la herida que no pudo cerrar del todo sanará, y las noches de no dormir quedarán atrás, el olor, el recuerdo de tus manos, el sonido de tu respiración, tus palabras... habrán sido despegadas de las sábanas de mi habitación, cerrarán la puerta tras de sí y sólo quedará el triste vacío de la inconsciencia.

Better I should know

Let it go

Tus brazos a los lados que sólo pesan y ya no dan cobijo
La sonrisa que se ha desdibujado y ahora sólo piensa
El dolor que atraviesa la garganta e impide tragar las palabras que no podrías decir...
El llanto que se derrama sin que seas consciente y va bañando tu cara

Querer rebobinar o confesar lo inconfesable
Reparar el daño que no hiciste y el que sí
Saltar una distancia incalculable
Tratar de perdonar lo imperdonable
Meditar sobre la ausencia, la necesidad, el sexo, los desaires
Tener el don de la empatía y que no baste

Porque a veces es demasiado el daño y la intolerancia a la agonía
Te reconcome la sarna que de otro modo no aparecería
Pero él está y todo cesa, ya no es importante
Él está y apagas la luz de la cordura
Un acordeón suena a lo lejos y en sus ojos ves la luna
Crees que el mundo a vuelto a su lugar
Puede que hasta creas que lo has recuperado
Y puede que así sea
Pero de pronto un retoño llora en tu corazón
Y se enciende el piloto de amor propio
Bulle en tus entrañas un frío y un calor incompensables
Mientras ves ante tus ojos la única prueba que requieres
Para terminar con la farsa cuanto antes
El odio no se gesta en una noche
En un sólo y aislado acto
Se gesta en las acciones invariables
El los atropellamientos
En las falsas verdades y la traición
En la alevosía de los actos y la deliberada tragedia
En las fingidas lágrimas que hube de escuchar
En el consuelo que creí merecido y ya no percibo a penas un gracias

He decidido no odiar y sólo dejarte
Abandonarme a las lágrimas esta noche y decirte adiós sin más preambulo
Olvidar con el tiempo que te he querido
Que creí una vez que tú me querías

Pasar los días pegada al televisor metida en historias de otro mundo donde podría saltar desde una ventana, detener el tiempo o lanzar rayos desde la punta de mis dedos... porque así no tengo que darme cuenta de que no estoy estudiando y suspenderé, que lo quer se ha hundido debe ser reconstruido, que necesito una rutina nueva a mi alrededor.

Corre a la velocidad de la luz
Salta a través del espacio y el tiempo
Mueve objetos con la mente
Hazte invisible
Vuela
Se inmortal
Convierte a otros en tus títeres
Lee la mente
Transforma el aire en hielo
Incendia el universo
Explota
Crea un agujero negro
Convierte lo que toques en oro
Derritelo
Respira bajo el agua
Habla con las máquinas
Cura lo incurable
Mira el futuro a través de otros ojos
Pintalo

O simplemente sal a pasear, sientate en el cesped y viaja a otro mundo lejos de este.

WE GET TO THE END

Una vez que todo se aleja de tí y solo te quedan lágrimas y noches en vela en las que tratas de olvidar el pasado y te contagia de nuevo, y cuando tratas de dormir viene a recordarte cada instante, viene a joderte como ninguna otra cosa, angustiandote, preguntándote con la voz amarga: crees que algún día volverás a tener algo así de nuevo? Y te hace sentir como si toda esperanza y todo sueño se hubieran desvanecido tras la pared, como si hubieras destruído todo el mundo que tenias por conquistar.

Parece ironía pero solo es la madita realidad.
Ahora la culpa duerme, cena, desayuna y se ducha a mi lado