lunes, mayo 24, 2010

...(10) The day we hug, the day we fall

Un día, mientras lloraba por todo, un día mientras me agobiaba encerrada en mi pequeño castillo, un día mientras volvía a no ser yo. Un día en que ni siquiera nos conocimos. Y desde ese momento ha cambiado el resto de mi vida. Aunque seas un maldito puto castigo, un imbécil, un cobarde, un tarado hipócrita o un cabrón sarcástico que jamás me quiso... no pienso recordarte así. Me niego. No voy a pasarlo mal por tí. No voy a llorar. Voy a seguir sonriendo sabiendo que lo que yo sentí, mientras deslizaba mis manos en tu vida, mientras trataba de reparar lo que te pasaba, mientras te escuchaba y te hablaba, mientras te mandaba dulcemente a la mierda o discutíamos como niños. Mientras sencillamente te convertías en alguien importante en mi vida. Y paso de culparme por ser la idiota ciega que no quiso ver que todo era un cuento. Quizá llevaba demasiado tiempo sin escuchar ninguno.

Así que sigo fumando, sigo dejándome ir en canciones degradantes, en incienso, sigo llorando mientras las cuerdas de una guitarra me desgarran por dentro. Porque he perdido demasiadas cosas, pero sobre todo demasiado tiempo. Y he esperado demasiado para descubrir cual es el lugar que tengo. Ahora ya da igual si lo sé... supongo que me será más fácil huir de todo el universo, ser vulnerable por una vez, decirle al mundo que lo que te quiero es anormal, que me he dejado la piel, la voz, las entrañas, los huesos, por entender qué te pasa en la cabeza... porqué te niegas a amar, porqué si lo haces te has acercado tanto a este lugar, has sonreído, me has tenido entre tus brazos, me has querido. A qué ha venido? Para qué?

Pero no hay respuesta... y debería presentarme frente a tí con mi pequeña maleta de cosas... y decirte que te llevo siguiendo mucho tiempo, que tardé mucho en darme cuenta, lo sé, lo siento. Pero lo hice, me dí cuenta, y después ya no pude quitar los ojos de tus manos, de tus ojos, esperando una señal, la que fuera, para perderme para siempre contigo. Para olvidar todo lo que había sido hasta el momento y volar. Volar con tu intensidad, con tu fuerza, con la esperanza que recuperarías poco a poco en mi hombro, y esa sonrisa que me gusta y aparece tan pocas veces, esa en la que siento que realmente puedes ser feliz. Como un niño, dulce y hermoso. Un niño que sería mío...


Jommy Nivek

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