jueves, diciembre 24, 2009

Cosas que me suenan



Cosas que se caen y se estrellan
Cosas que alambradas son dolorosas
Y metidas entre los brazos curan heridas
Cosas que han desgarrado la piel desde dentro
Y depués han amargado la carne hasta secarla
Cosas que me debo
Y me pago a escondidas.
Pero son cosas, y siempre estoy sola
para vivir de ellas.

Me conozco la historia aunque no pueda predecirla. Me conozco los acordes aunque no pudiera tocarlos. Las cosas que no digo resuenan en mi cabeza, y tengo la impresión, de que como el eco, seguirán rebotando hasta encontrar la salida, y seguirán aturdiéndome.
Siempre se me ha dado bien morir despacio en una esquina, dejar que el cuerpo se me desgrane a escondidas, mientras mis sueños desaparecen bailando entre la niebla.
He vomitado el corazón ya muerto, demasiado maguyado se pudrió por dentro.
Ahora se supone que he aprendido, quizá, no lo sé. Debería saber qué decir y qué hacer ante esto, pero no puedo explicarme. Ya da igual. De la misma forma que siempre. Los labios cortados, los ojos inchados, la cara pegajosa y blanda. Porque el alma de blues desciende, y se pone a cantar para los fantasmas del armario. Porque después de cambiar de armario y ordenarlo, se volvieron a colar. Ya no sé si importa. Puedo vivir con ellos en paz. Me molestan lo justo para la vida, y en estos momentos, sostienen mi mano mientras la angustia me asfixia con su mano de hierro, murmuran silenciosamente letras de canciones de amor que olvidé, letras que me hicieron feliz, y letras con las que lloré, con las que provoqué mareas saladas que carcomen los huesos y la piel.

No engañaría a nadie, no soy así. Te quiero. Me he roto por dentro esta noche sintiéndolo por tí y por mí, me he roto por dentro reconociendo que amo cada sonido y cada olor de tu cuerpo, que echo de menos tu abrazo, que quiero seguir sintiéndo tus besos, que quiero poder ser tuya.
No engañaría a nadie, y por eso sé que no debo. No puedo, no me convienes, desde el principio sé que no encajamos que me rebientas, que me dueles, que vas a hacerme daño gratuitamente, y yo a tí. Y lo peor será, que como todas las cosas, no lo superaré de veras. Seré la chica fuerte, seré la roca que todo lo puede, la prepotente que siempre sale indemne de la vida. Y serás otro de mis fantasmas para cantarte, y me destrozaras como todos, año tras año. Principalmente en navidad.

Todo son cosas pasadas, son cosas que conozco, cosas que me sé. Todo son cosas que me suenan en el oído de tiempo. Musica que se dibuja en el aire y cambia el color del cielo. No hay más luz en mis ojos apagados de llorar. Y no sé cómo soy capaz de sobrevivir y reconocerlo


Jommy Nivek

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