miércoles, noviembre 04, 2009

CANDYMAN

Se nota que ultimamente estoy de buen humor y sólo me apetece darle al play, sonreir y empezar.
Y es que solo tengo ganas de vaqueros, cigarros, música y bailar como si no quedaran noches que pasar. Y es que sólo tengo ganas de risas y sexo, de copas sin arrepentimiento y de all that jazz. Ahora voy a acercarme muy despacio, voy a reconocerte, despacio, voy a unir nuestras manos, voy a devorarte a pedazos. Y si, témeme, porque llegaré así de lejos por saborear el azúcar bajo tu piel. My sweet Candyman.
Los momentos que no nos llenaron, mientras las burbujas alcanzaban la nariz, y el champán se aborbotonaba en los labios, mientras el cristal reflejaba nuestro brillo de color dorado. Los momentos que con botas de tacón me acerqué a tu asiento para embelesarte con ciertos movimientos de caderas, con determinados susurros entrelazados, con caricias disimuladas, con complicidad rascada de entreactos. ¿En qué época deberíamos habernos criado para cortejarnos? Si tan pronto puedo ser cortesana, ama de casa, cabaretera ansiosa o striper según los designios de tus algos. Une tus caderas a las mías, si, exactamente así, sigue mi ritmo; no separes tus ojos de los míos, no pierdas una sílaba de mis alagos. No dejes de tocar mi espalda de arriba a abajo. Una vuelta, y de nuevo aquí para retenerte entre estos brazos y lamer cada rincón de dulzura de tu piel. My sweet Candyman

Jommy Nivek

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