miércoles, octubre 14, 2009

Recuerdas aún bailar

Dan dan diran dan dan dan dan dan dan diran dan dan dan dan.... A ese ritmo hemos movido demasiadas veces las caderas. Ahora echo la vista a aquellas horas que empleaba, al sudor que me corría de arriba a abajo empapándome por completo, a estirar cada músculo más allá de los límites sanos. Lo extraño. Ya puedo sentir que echo de menos tocar una barra, mirarme en un espejo gigante, concentrar mi fuerza en cada movimiento, idear y seguir, liderar y obedecer. Echo de menos hasta los malos momentos, hasta la ira y la histeria, hasta el dolor y la paranoia, hasta no comer más que de horas en horas o la sangre en los zapatos. Echo de menos el sabor de la gloria y la decepción. Ahora que no puedo volver nunca más, ahora que sé lo que pude ser y no lo cambio, quiero guardarlo en mi corazón con este último movimiento. Y cada noche que salga dejaré que me invada el sentimiento de ingravidez de nuevo, volveré a sentir el foco apuntándome mientras cientos de caras me observan, me juzgan.
Ahora que puedo probarlo y seguir con mi vida sin lamentarme más, digo y redigo que seguiré ideando cada coreografía de cada canción por el resto de mis días. Y que si alguien quiere ser expectador de esta perturbación solo debe darle al play y mirar con ganas.

No hay comentarios: