lunes, octubre 19, 2009

Canción olvidada


Noches de cantarle a mi sombra, de moverme deprisa y despacio, de contarte cosas sin sentido mientras salgo a respirar. ¿Qué significaste en mi vida, que aún sigues aquí conmigo?

Estoy enferma y lo reconozco, tengo una tara mental que me inhabilita en mil cosas y me hace sentir triste. A veces mi vida gira demasiado rápido y no puedo ver a través del molino de colores que es el exterior. Otras se estanca en ese preciso lugar que resulta extraño, y no soy capaz de sentir emociones en lo absoluto. Por primera vez en dos años soy capaz de reconocer mi enfermedad, de ser parte de ella, y de entender, que en realidad, no podré curarme o escapar porque está en mi misma. Es como la sangre en mis venas.
En las encrucijadas y las decepciones he buscado mil culpables, no sabiendo si la única culpable no sería yo misma. Hoy veo que más que bien o mal, más que culpables, muchas veces las acciones nos definen para los demás y para nosotros mismos. Mis errores me hacen crédula, blanda y hermosa, por mucho que me empeñe en no reconocerlo. Si es así como deben recordarme, no niego que me de punzadas de rechazo pero lo acepto. No niego que aunque soy fuerte a veces me derrito. Estoy enferma, lo reconozco, padezco de soberbia, de amabilidad, de locura, padezco dolores fantasma y abismos extraños, ceguera, amistad, amor, desengaño, cólera, empatía, compañerismo, agravio. Padezco alma de blues y soul en el llanto, la voz del old rock en un humor amargo, estilo de mod en movimientos de tango.

Ahora quieres volver a remover mi mundo, quieres de nuevo unos labios que no aprendiste a merecer, quieres unos brazos que no supiste proteger, quieres un corazón que no entendiste, un sexo del que disfrutaste sin deber. Y las puertas están cerradas, pero no puedo evitar mirar por la mirilla, escuchar tus palabras una a una a través de la pared, y al cabo estremecerme. Esto es el surrealismo y navego en él. No puedo creer tus palabras, pero ahí están en la pantalla, hiriendo mi retina. Están ahí recordándome una y otra vez algo que quería haber olvidado. Pero no sé si es desprecio, sorpresa o atracción lo que me hace palpitar tan rápido.

También tendré que padecerte? Qué haces a mi alrededor todavía? Tu música ya sonó, tu oportunidad esta ya perdida.

Si fuera Joan Jett te cantaría piérdete mientras sostuviese una guitarra en una mano y en la otra una copa de olvido.

Jommy Nivek