jueves, octubre 22, 2009

Cada Día que descubro Cuánto Te quiero

Porque por tí amo los sombreros y las medias por la rodilla, el rock and roll y johnny cash.
Porque por tí odio la multiculturalidad, los continentes, el cielo.
Y que aunque lo intente cuando oigo hey pretty los escalofríos bajan por mi espalda una y otra vez como latigazos.

No deben quedar cosas que decir de tí. Eres mi Aquiles personal cuando caemos, eres mi Peter Pan si volamos a encontrarnos, mis Sex Pistols fingiendo intentarlo, conseguirlo, ganar; mi Lancelot, equivocado una y otra vez. Has encarnado cada personaje y cada mito con los años que aún no están por pasar.
Escuchando Sweet Thing sólo puedo pensar en la noche que accediste a bailar, borrachos y descalzos sobre los adoquines congelados y llenos de barro y cristal. Empapados de bruma y de estrellas, de alcohol con fresas y limón. Me dijiste que debía existir un idioma que explicase qué eramos tú y yo. Creo que sigo sin haberlo encontrado. Fuiste mi principe sujetandome para no caer, mi pirata susurrándome las letras, mi eco en la sonrisa, mi espejo en la pupila, mi mitad en el corazón, mi color en la paleta. Has sido lo mejor y lo más dulce de mi vida y aún así tengo que oirte siempre de lejos y siempre a escondidas. Si pudiera sujetar tu mano entre las mías hoy, de nuevo, no dudaría en aferrarla para siempre y decirte que aunque fuera imposible hay días que descubro que haces el mundo mejor.

Jommy Nivek

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