lunes, marzo 16, 2009

No desear


Hoy oí que no desar es el principio para no ser infeliz. Puede que tenga razón. Me he cansado de desear la verdad. He deseado mucho, muy fuerte ser normal, jamás lo conseguí. Deseé amigos, novios, objetos, y a pesar del esfuezo jamás llegaron a mí. Y si llegaron, acabaron huyendo dejando marcas en mi cuerpo que nunca se cerrarán del todo y cada nueva herida volverá a abrir. No dependas de ellos... No sé cómo no depender más que de mí, por muy independiente en relativo que sea.

Hay estrellas fugaces en un cuento, pero, los deseos no se cumplen. Me muevo y respiro porque he enseñado al corazón a permanecer duro e inhóspito. No le dejo morir porque no puedo permitírmelo. Cada golpe le hago duro e insufriblemente malvado. Y cuando creo que merece la pena descansar, y dejo entrar a alguien. ERROR. Volvió a pasar. Volvió a romperse la vida en fragmentos tan inútiles que pasarán días hasta que los vuelva a juntar. Días, semanas, meses... ya no cuento el tiempo la verdad.

Te he perdido. No nieva, el calor te ha hecho huir. Puede que fuera así, sólo necesitabas un abrigo para invierno y yo lo fui, ojalá te haya servido de algo. No me arrepiento por cabezonería, pero hay de mí si pudiera rebobinar hasta ese día y borrarlo. He compartido demasiado hermoso de mí para poder volver a mirarte sin temblar y llorar, pero las piedras no lloramos. Así que cada vez que sea necesario me enfrentaré al mar en toda su bravura y saldré ilesa. Correré por horas sin esfuerzo. Saltaré tu altura y la mia unidas. Y no habrá puerta en el mundo que se me cierre. He cerrado el corazón sin más a futuras propuestas y ya solo puedo pensar en el azul de tus ojos penetrándome, encharcando mis huesos de lágrimas secas. carcomiendome.

Qué larga irreverencia cuando aún sé que da igual lo que hoy me diga, mañana correré de tu sombra hacia rincones solitarios para poder estar segura de mí sin ti. Con razón desconfiamos...

Jommy Nivek