miércoles, enero 28, 2009

COPOS

Han dejado de caer copos en la ciudad, mi mirada ya no se encuentra con luces hermosas que brillan desde lejos para guiarme a través de las calles. Estoy sola. Pero he encontrado tu mirada anhelando la nieve a mi lado, y me he agarrado a ella con ternura para caminar juntos, y ha comenzado a nevar de nuevo. Puedo ver los copos inundando tu cielo estrellado, llenando tu pelo de blanco incolúmne, desfigurando este mungo gris y feo. Digo: ha sido hermoso.
Dejaron de caer copos en diciembre, pero caen de nuevo en enero para mi, y te extraño. Con tu amor al frío, tu mano caliente, tu café. Sigo buscándo copos. Tu me caíste del cielo como ellos y no se porqué.

Podría aprender a amarte, a ser tuya y no ser de nadie, a cabalgar entre dos caballos azules de noche y blancos de ti. Pero si no supiera, ¿qué haríamos para perdonarme el dolor? ¿Tirarnos fuego o nieve? ¿Jugar a uno o ser dos? Esta ciudad es interminable, nunca encuentra mis pasos a ti. Tengo miedo de rechazarte por no saber ser contigo y que tu no sepas dejarme ser sin ti.

1 comentario:

Marco Costa dijo...

Es un poema muy hermoso! felicitaciones!